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Alho

El ajo es uno de los alimentos accesibles más saludables.

Además de ser un sabroso condimento universal utilizado en muchos y variados platos, a lo largo de la historia de la humanidad ha sido utilizado, frecuentemente, como un remedio natural por numerosas culturas, para ayudar a tratar o a prevenir una amplia variedad de enfermedades.

Ajo – Origen

El ajo es originario de Asia Central y su uso en la medicina alternativa es conocido desde el tercer milenio antes de Cristo, en la India y en el antiguo Egipto.

En el célebre papiro de Ebbers de 2.550 A.C., por ejemplo, habían más de 20 recetas a base de ajo indicadas para combatir infecciones, dolor de cabeza y faringitis.
Los esclavos que construían la Gran Pirámide, eran alimentados con ajo para mejorar su resistencia.
Hipócrates demostró, con detalle, el uso del ajo como diurético y laxante. Plinio y Galeno, médicos romanos, también utilizaron el ajo para el tratamiento de infecciones intestinales, problemas digestivos, presión alta, senilidad e impotencia.
En las anotaciones de Marco Polo, existen varias que muestran el uso de los ajos, por los chinos, para desintoxicar.
Sus propiedades antimicrobianas y sus efectos beneficiosos para el corazón y la circulación sanguínea era muy valorados en la Edad Media.
En 1858, Luís Pateur, fue el primer occidental en documentar las propiedades antiinfecciosas del ajo, conocidas en los herbarios hacía miles de años.
Es evidente que sus beneficios se conocen desde hace mucho tiempo, pero sólo después de una serie de investigaciones científicas, ha sido posible comprobar que sus famosas propiedades son reales y eficaces.

Ajo – Punto de vista de la Medicina Ayurvédica

Como vimos en el punto anterior, el ajo ha venido siendo utilizado en la India desde hace miles de año.

Desde el punto de vista de la medicina Ayurvédica, sólo el ajo fresco (no seco, o en polvo) debe ser ingerido como medicamento. Ello se debe a que, cuando se conserva el ajo (secándolo o deshidratándolo, por ejemplo), no es posible conservar los aceites esenciales que en él se encuentran, además de que vamos a alterar su composición humoral.

El ajo es considerado un alimento muy importante en la medicina Ayurvédica, pues contiene los 5 sabores ( consulta el artículo de la semana pasada en nuestro Blog), excepto el sabor ácido.
Y este es el secreto de su versatilidad cuando es usado como medicamento :

1- La raíz es picante
2- Las hojas son amargas
3- El tallo es astringente
4- La zona superior del tallo es salada
5- Las semillas son dulces

La parte que utilizamos normalmente es la raíz, por lo que su efecto energético es predominantemente picante y de calentamiento, disminuye la energía de Vatta y Kapha y aumenta la energía de Pitta.

Beneficios del ajo para los 3 Doshas

– Es un alimento con un gran poder desintoxicante y de rejuvenecimiento.
– Tiene un efecto de rejuvenecimiento sobre los huesos y tejidos para los Vatta y en menor grado para los Kapha.
– Es útil para las fiebres crónicas o esporádicas de los Vatta.
– Limpia la sangre y el sistema linfático del exceso de Ama (exceso de mucosidades) y Kapha.
– Su atributo – provocar el aumento del calor y fuego interno – puede no obstante, agravar  Pitta y problemas relacionados con la sangre y sistema circulatorio, y provocar o agravar situaciones de sangrado.
– Es un excelente medicamento natural para prevenir la artritis, pues su uso regular no anula Vatta.
– Mejora la visión y fortalece el sistema nervioso, el cerebro, los vasos sanguíneos y el corazón.
– Aumenta Ojas (vitalidad, energía ) y fortalece nuestro sistema inmunológico.
– Promueve la digestión y las funciones del hígado.

Recomendaciones de uso para los 3 Doshas

– Usa regularmente el ajo en tu día a día, en pequeñas cantidades.

– Como medida preventiva, la cantidad aconsejada será de 1 a 2 dientes de ajo (1 a 4 gramos)/día. Sin embargo, debes encontrar la dosis apropiada para ti, de acuerdo con la naturaleza de tu humor, de tu Dosha.

– De acuerdo seamos más Vatta, Pitta o kapha, también la forma de usar el ajo será diferente, para no desequilibrar tu dosha.
Cuando utilizas el ajo como medicamentos, éste debe ser utilizado en crudo y preparado de la siguiente manera:
. Si fueras Pitta – quita la piel del ajo y tritúralo con un poco de azúcar de coco, o sirope de ágave, por ejemplo, y tómalo con un poco de agua fría.

. Si fueras Vatta – quita la piel y pica o corta fino el ajo y tómalo con un poco de ghee.

. Si fueras kapha – quita la piel y pica o corta fino el ajo y tómalo con un poco de miel.

. Para eliminar el olor intenso del ajo, o su efecto Pitta, puedes masticar semillas de anís o de cardamomo.

Puedes incorpora el ajo en tus preparaciones culinarias diarias y utilizarlo para resolver pequeños problemas, y además, así obtener sus efectos beneficiosos (consulta más abajo: Ajo, consumo regular en el día a día, y también culinaria y recetas prácticas).

Precauciones

. En el caso de Pitta viciado ( muy aumentado ) – NO comas ajo.

. No se recomienda el uso continuado de grandes dosis durante el embarazo.

. Comer ajo en exceso da lugar a una cierta inquietud y agitación física y mental, y una sed excesiva.

-En el caso de haber ingerido una gran dosis de ajo, y para superar el efecto nefasto que esta ingestión provocó, se aconseja beber una tisana de cilantro.

El ajo visto con lupa

Ajo – Su composición

El Allium sativum, conocido popularmente  como ajo, es una planta perenne, cuyas hojas escamiformes que forman los “dientes de ajo”, están agrupadas en un bulbo conocido como “cabeza de ajo”. Es “primo” de la cebolla, del puerro, el cebollino y  de las chalotas, y es un pariente más alejado del lirio y del alóe vera.

El ajo posee un alto valor nutricional, conteniendo  fructanos (cadenas de moléculas de fructosa) en abundancia que les confiere una clara acción diurética.

Es rico en diversas vitaminas como la A, B1, B2, B6 y C, así como en aminoácidos, adenosina, sales minerales (hierro, silicio, yodo, selenio) y  enzimas y compuestos biológicamente activos.

Entre los diversos componentes que encontramos en el ajo, tenemos los derivados de azufre, siendo el principal la Alicina (aceite volátil sulfuroso), responsable de la mayoría de las propiedades farmacológicas de la planta.
En realidad, la Alicina, es un líquido de coloración a amarillenta, que sólo aparece cuando el ajo es masticado, aplastado o cortado, rompiéndose las células del bulbo. La  Alicina es también responsable del fuerte olor característico de la planta.
Cuando las células del ajo se rompen, se libera una enzima llamada aliniasis que modifica químicamente la sustancia alinia en alicina, que libera el olor del ajo.

Esta compleja composición hace con que el ajo tenga una muy diversificada acción en el organismo.

Ajo – Propiedades

De una forma sintética, podemos decir que el ajo suele estar indicado como ayuda en el tratamiento de la hipertensión arterial leve, reducción de los niveles de colesterol y prevención de enfermedades ateroscleróticas.
También se le atribuye al ajo la capacidad de prevenir resfriados y otras enfermedades infecciosas, y de tratar infecciones bacterianas y hongos.
Posee también antioxidantes (como la Alicina) y flavonoides que combaten el envejecimiento y otras propiedades de las que hablaremos más adelante con mayor detalle. Se piensa que la mayor parte de sus propiedades se deben a la riqueza de sustancias sulfurosas en su composición.
La acción más saludable del ajo, como veremos, es su capacidad de mejorar las condiciones cardiacas, su acción germicida y anticancerígena.

Una investigación en vivo realizada recientemente por la Universidad de Brasilia y para la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria de Hortalizas (Embrapa Hortaliças), en 2010, muestra que el ajo puede contribuir para la reducción del infarto agudo de miocardio.

Ajo – Beneficios medicinales

1- Protege el corazón

El hecho de que el ajo posea en su composición todas aquellas sustancias referidas anteriormente, le permite tener un papel importante en la prevención de varias enfermedades y problemas. No obstante, las sustancias más importantes en relación al corazón, específicamente, son:
* Óxido de disulfuro modificado: tiene la capacidad de reducir los niveles de lípidos y de colesterol de la sangre, evitando que la grasa se acumule en las paredes de las arterias, o ayudando a eliminarla cuando ya está instalada.
* Germanio: gracias a su capacidad de transportar oxígeno, tiene una acción revigorizante y rejuvenecedora. Es un agente hipotensor que ayuda a controlar la presión arterial sin provocar efectos secundarios.
* Selenio: es un mineral protector del corazón, ayuda a prevenir la formación  de ateromas, de coágulos y además normaliza la presión arterial. El ajo contiene además alicina, con efectos antibactericida y antiinflamatorio.

Así, a nivel de problemas y enfermedades cardíacas, el ajo será beneficioso en:

– Prevenir enfermedades coronarias y circulatorias, posee un efecto hipotensor (reduce la presión sanguínea (debido a la vasodilatación periférica, sobre todo en las piernas, ojos y cerebro). Recomendado para tratar la esclerosis cerebral.
– En el tratamiento del colesterol – debido a su efecto hipocolesterolemiante, sobre el llamado “colesterol malo” , o LDL.
– Prevenir infartos – por el hecho de ayudar a reducir el colesterol circulante.
– Reducir la coagulación de la sangre – es menos probable la agregación plaquetaria, lo que es útil en casos de trombosis y arteriosclerosis.

2- Potencial anticancerígeno

– Gracias a la presencia de dos compuesto súper poderosos en el alimento: la alicina y la salil-cisteína, que son reconocidos por su potencial antioxidante, así como a su alto contenido en Vit. B6, el consumo regular de ajo crudo puede disminuir el cáncer de colon, de mama, piel, vejiga y próstata, además de ayudar en la prevención del cáncer de esófago y estómago.

3- Ayuda en la acción del hígado

– Por contener compuestos sulfurosos, el ajo ayuda en el trabajo de desintoxicación impulsado por el hígado, activando enzimas que inhiben el crecimiento bacteriano y favoreciendo la eliminación de sustancias que ya no son necesarias al organismo, y que serán metabolizadas y excretadas por la bilis.
– El ajo también tiene la capacidad de neutralizar toxinas, como las nitrosaminas, evitando que se acumulen en nuestro organismo.

4- Protege contra inflamaciones y fortalece el sistema inmunológico

El ajo, como ya vimos, es una gran fuente de vitamina B6, la cual es necesaria para tener un sistema inmunológico saludable para el crecimiento eficaz de nuevas células.
La vitamina B6 también puede ayudar con el humor y mejora tu disposición y alegría!
Al aumentar la resistencia inmunológica, diminuye la ansiedad y el cansancio.

Tiene propiedades anti-inflamatorias – y por ello se utiliza mucho para combatir infecciones bacterianas y fúngicas, como:

. Congestión nasal, tos, alergias y problemas respiratorios, como bronquitis y asma, gripes, constipaciones, debido a su efecto expectorante.
. Herpes y otros problemas de piel como el acné.
. Muy útil en los tratamientos de levaduras, como la Cándida Albicans, las infecciones vaginales fúngicas y bacterianas son eliminadas cuando son tratadas con ajo!
Cuando el ajo se aplasta o se muele, libera la famosa alicina ya referida (compuesto sulfúrico), que es un antibiótico natural.

En los meses de invierno el ajo es un alimento fantástico para reforzar el sistema inmunológico y evitar gripes y constipados, un remedio popular antiguo es comer un diente de ajo que haya sido sumergido en miel, a la primera señal de un resfriado.

5- En los síntomas de tensión premenstrual

En esta fase, la causa de este malestar típico entre las mujeres, es precisamente el desequilibrio hormonal. El ajo ayuda en el proceso de eliminación de todo lo que está en exceso en el organismo, incluyendo el estrógeno (hormona femenina), va a tener una acción beneficiosa sobre los síntomas de tensión premenstrual, previniendo dolores de cabeza, dolores en la región lumbar y en el pecho.

6- Otros beneficios importantes del ajo

– Los beneficios del ajo se extienden además, al sistema gastrointestinal, reduciendo los procesos de fermentación intestinal y aliviando también la incomodidad gástrica.
– Puede ser un poderoso estimulante del apetito, ayuda a una buena digestión de los alimentos, evita la acidez estomacal.
– Efecto antihelmíntico suave, tratamiento de parásitos intestinales.
– Diabetes, regula el nivel de azúcar en sangre, una vez que aumenta el nivel de insulina en la circulación. Ello puede ayudar en el control y en el tratamiento de la diabetes.
– El ajo contiene altos niveles de yodo lo que lo convierte en un producto muy eficaz en el tratamiento para las condiciones de hipertiroidismo, el tratamiento con ajo demostró una mejoría muy significativa en este caso.
– Problemas renales, el ajo ayuda a expulsar las toxinas del cuerpo, eliminando el exceso de líquido, sodio y potasio.
– Útil en los casos de escorbuto, pues el ajo contiene buenos niveles de vitamina C también.
– Para combatir problemas artríticos, se usa en forma de tintura.
– Útil en casos de reumatismo.
– En frieras y verrugas, o irritaciones cutáneas, usado externamente.

Ajo / Medicamentos – Consejo importante

Podemos percibir el potencial de un consumo regular del ajo, en la disminución de la dependencia que las personas puedan tener en relación a medicamentos químicos más caros y con efectos secundarios potencialmente peligrosos.
Si vas a utilizar el ajo como medicamento, hazlo sólo de acuerdo con las indicaciones de tu médico y no por propia iniciativa, si tienes alguna enfermedad o problema, pues, de hecho, el ajo intensifica la acción de un gran número de fármacos cuando se toman en conjunto, lo que algunos especialistas interpretan como una razón en contra de la ingestión del ajo para efectos medicinales (lo que no tiene que ser así necesariamente, si fueras aconsejado por un profesional competente).

Lo ideal será encontrar a un fitoterapeuta con formación acreditada que te pueda aconsejar con seriedad. En caso contrario, habla con tu médico de familia sobre tu intención de intentar un abordaje más natural de tu malestar o enfermedad, para que monitorice tu progreso cuidadosamente.

Ajo – Contraindicaciones

Atención! Así como todo medicamento, el ajo también tiene sus contraindicaciones.

A pesar de tener tantos aspectos positivos, lo ideal es consumirlo con moderación.

– Dosis elevadas pueden provocar cólicos, vómitos, dolores de cabeza y de barriga y otros problemas. Nunca debes tomar más de la dosis recomendada.
– No debe ser utilizado, especialmente en la forma de 1 diente de ajo en ayunas, por personas que padezcan de gastritis y úlcera gástrica, tengan la presión arterial baja y la glucemia baja (hipotensos o hipoglucémicos).
– Tampoco debe ser utilizado por quién esté en tratamiento con medicamentos para la coagulación, como por ejemplo la varfarina (composición de Marevan y otros anticogulantes).
– También debe evitarse su utilización si en ese momento queda próxima la realización de una cirugía.
– No se recomienda el uso continuado de grandes dosis durante el embarazo.

Ajo – consumo regular en el día a día

1- Si usas los dientes de ajo frescos

El efecto protector puede conseguirse si ingieres una dosis de dietes de ajo por día.

Para aprovechar al máximo las propiedades medicinales del ajo, debes triturarlo o picarlo a la hora de la preparación. Se recomienda su consumo crudo, o añadiéndolo en el momento final de la preparación del plato, pues sus propiedades se pierden en el proceso de cocción del ajo (particularmente la alicina, responsable de sus beneficios medicinales).

2- Ajo con Aceite de Aceituna Extra Virgen

Ingredientes

– Un diente de ajo por cada 20 kilos de peso.
– 1 a 2 cucharadas soperas de aceite extra virgen.

Preparación

Aplasta los dientes de ajo crudos y colócalos dentro de aceite, durante un plazo mínimo de 30 min. (lo ideal será dejarlo de un día para otro). Después se puede añadir al alimento habitual, o en caldos calientes, sopas de verduras, etc.

Como tratamiento medicinal

– Para aprovecharte de los beneficios medicinales del ajo que mencionamos anteriormente, debes tomar la preparación por la noche, pues da una cierta somnolencia (promueve un sueño profundo y reparador).
– Debes seguir el tratamiento durante 4 meses seguidos, y después de ese periodo, descansar una semana por cada mes.
– Para potencializar su efecto, procura mantener en simultáneo una alimentación saludable.

3 – Si optaras por el ajo en polvo

Si decidieras consumir el ajo en forma de comprimido, es recomendable que uses cápsulas de polvos. Los procesos usado para crear comprimidos de ajo, destruyen la alicina que está presente.

– Puedes tomar 1 cápsula de 400 mg de ajo diariamente.
– Evita suplementos que te dejen, supuestamente, sin olor a ajo, pues es la alicina (olor intenso ) que contiene la mayor parte del poder medicinal de ajo.

4- Puedes optar por otras soluciones con olor menos intenso

Receta de agua aromatizada de ajo:

Ingredientes

– 1 denté de ajo fresco, pelado y molido con 100 ml de agua.

Preparación

Coloca el diente de ajo de remojo en un vaso con 100 ml de agua durante 6 a 8 horas (mientras duermes, por ejemplo) y tómala en ayunas, a la mañana siguiente.

– Bebe 2 vasos de agua aromatizada de ajo por día, para alcanzar los mismos beneficios.

5- Otro método

Este método, más complejo para hacer en casa, consiste en la destilación a vapor, donde se retira el propio aceite natural del ajo.

Ajo – Cómo Comprar

Actualmente encontramos una gran variedad de tipos de ajos en las tiendas y mercados, pero no todos tienen un uso medicinal.

Cuando compres ajo, busca aquellos que sean más pequeños y de cultivo biológico.

– Las cabezas de ajo deben ser redondas, bien formadas y llenas, con la parte exterior intacta y sin manchas.
– Los dientes deben ser firmes, granudos y unidos. Evita comprar cabezas de ajo cuyos dientes estén sueltos, blandos o marchitos.
– Procura no comprar más de lo que necesites para una semana. No tiene importancia si son blancos o rosados, aunque el sabor de este último pueda ser un poco más suave.

Ajo – Cómo almacenarlo, conservación

– Guarda el ajo en lugar fresco, seco, ventilado y no muy caliente. Si se guardase en lugares húmedos y calientes, el ajo creará moho rápidamente y marchitará.
– No coloques el ajo directamente en el frigorífico, porque pierde el aroma!
– Aunque sean bonitas y decorativas, las ristras de ajo no deben quedar colgadas mucho tiempo en la cocina, pues corren el riesgo de secarse y quedarse sólo en cáscaras.
– Una buena manera de guardar una cabeza de ajo entera es colocarla en un recipiente de cerámica con orificios para la ventilación.
– Otra forma de almacenamiento, es quitar la piel de los ajos y colocarlos en un frasco de cristal bien limpio y seco  y guardarlo en el frigorífico, debiendo consumirse en el plazo de 3 a 5 días para no perder sus propiedades medicinales.
– Desde que tengas los debidos cuidados a la hora de la compra, es posible almacenarlos hasta un mes. Si las condiciones de ambiente fueran las adecuadas, puede llegar hasta los 2 meses. Sin embargo, y como mencionamos anteriormente, siempre es preferible comprar la cantidad adecuada para una semana.

– Para utilización posterior en la comida:

Para conservar grandes cantidades de ajo durante más tiempo, o usarlos como condimento en la comida, debes pelar los dientes, colocarlos en un frasco de cristal y cubrirlos con aceite. De este modo, parte del aroma de los ajos será absorbido por el aceite y podrás entonces usarlos , por ejemplo para condimentar una ensalada.

ATENCIÓN!

Nunca consumas ajo guardado en aceite que esté fuera del frigorífico, pues la temperatura ambiente puede desarrollar bacterias nocivas para la salud, siendo una gran fuente para el botulismo.

Existen muchos productos de ajo a la venta en el mercado, en los que el ajo ya está listo para ser utilizado,  aunque para obtener mejores resultados, recomendamos sólo el ajo fresco.

Ajo – Cómo pelarlo

Existen muchas formas de preparar el ajo, pero primero es necesario quitarle la piel.

– Para pelar el ajo,  a penas es necesario darle un pequeño golpe con la parte achatada del cuchillo, sobre el ajo, así su piel sale más fácilmente.

– Para pelar grandes cantidades, cubre los dientes de ajo con un paño y da golpecitos con un caldero pesado.

– También es posible cortar una de las puntas y pelar uno por uno.

– A veces es necesario mantener la forma del ajo intacta, para eso existe un pelador de ajo.

– Dejar los dientes en remojo en el agua, también ayuda a retirar la piel.

– Para utilizar el ajo en tus recetas, puedes picarlo, aplastarlo, cortarlos en pedazos muy finos, rallarlo en un ralladores o utilizarlo entero. El diente entero deja un sabor más suave.

– Cortado o picado, su sabor queda más presente y aplastado queda más fuerte debido a la liberación de la alicina.

Ajo – Cómo utilizarlo en la cocina

En general, los pueblos mediterráneos son los que más lo aprecian, empleándolo habitualmente junto con el tomate y la cebolla.
Otros pueblos, menos adeptos de su uso, llegaron a denominar a la planta como “rosa fétida”, debido a su olor fuerte y picante.
El aroma del ajo es uno de los más excitante de la cocina, pero si se usa de forma incorrecta puede estropear un plato.
El error más común es cocinar el ajo con fuego alto, pues se quema rápidamente y su gusto se vuelve amargo.
Cuando vayas a saltear, freír o rehogar el ajo, debes tener siempre cuidado para no quemar el ajo.

– Dar un hervor al ajo, preserva su forma y el sabor queda más delicado. En este caso no es necesario retirar la piel, pues ella saldrá fácilmente y si quisieras hacer un puré de ajo, es sólo continuar la cocción hasta que los dientes estén bien blandos para ser triturados.

– Asar el ajo en el horno es una forma de potenciar su sabor y aroma y dar un color de caramelo al ajo (forma más utilizada para hace brochetas). También puedes asar el ajo con agua, así será cocinado al mismo tiempo y tendrá un resultado con un sabor más ameno.

– Otra forma de utilizar el ajo es asado: asar los dos lados del diente, dándoles la vuelta cuando los lados estén marrones. Usándolo de esta forma, el sabor queda más marcado.

Para no quedarse con el olor de ajo en las manos

Algunas personas lavan las manos con agua fría, con sal, limón o perejil. Existen utensilios especiales de metal a la venta en las tiendas, que quitan el olor de ajo de las manos. También existen jabones que ayudan a quitar el olor.

Para no quedar con el aliento oliendo a ajo

Cuando se consume en cantidades elevadas, el fuerte olor de ajo puede volverse evidente en el sudor. El aliento característico, y generalmente considerado desagradable, puede ser minimizado si hicieras lo siguiente:

– Puedes optar por beber un poco de jugo de limón, o chupar limón o clavos de la India.
– Masticar semillas de anís o de cilantro, u hojas de perejil o de hortelana.
– También beber un vaso de vino o beber extracto de clorofila, resulta.
– En último caso, y si estuviera de viaje, por ejemplo, puedes ingerir comprimidos naturales, para eliminar ese tipo de efecto, más lo importante es que no te prives de obtener los beneficios de este maravilloso producto natural sólo por causa de su olor intenso!

Te dejamos a continuación algunas recetas prácticas para poder resolver algunos problemas, utilizando el ajo!

Ajo – Recetas caseras y prácticas para pequeños problemas

1- Para tratar gripes, constipados, mucosidades y ronquidos de fumadores

Lo ideal en estas situaciones es, como ya mencionamos, ingerir el ajo crudo. Pero también podrás preparar una bebida, donde usando el proceso de preparación que vamos a describir, los nutrientes son preservados.
En el caso de los fumadores, lo mejor sería dejar de fumar! Pero tanto si continúa o no fumando y si se estuviera en aquella fase de expectoración, el ajo puede ser una aliado fantástico!

Receta 1

Ingredientes:

– Agua
– 5 dientes de ajo
– 10 ml de jugo de limón puro
– 2 cucharas de sopa de miel

Preparación:

– Coloca 3 tazas de té de agua a hervir.
– A continuación añade los dientes de ajo rallados, coloca la tapa y deja el fuego alto durante 3 minutos.
– Apaga el fuego. Aumenta la cantidad de limón y miel. Mezcla bien y cuela.
– Bebe durante el día. El sabor y el olor habrán desaparecido, pero las propiedades poderosas del ajo
Harán efecto todavía.

Las mismas condiciones citadas arriba, podrán ser tratadas con otra receta.

Receta 2

Ingredientes:

-15 dientes de ajo
– 1/2 L de vinagre rojo

Preparación:

– Pica o ralla los dientes de ajo y mézclalos con el vinagre rojo.
– Tapar y dejar reposar durante 1 hora.
– Pasada esta hora, cuela y pásalo a una botella seca, limpia y que pueda ser bien cerrada.
– Bebe 1 cucharada de sopa de esta solución todas las veces que quisieras efectos inmediatos.
– Puede ser usada para diferentes condiciones, además de las ya mencionadas: parar la tos, mejorar la digestión, o el metabolismo, por ejemplo.  Esta bebida puede ser ingerida también una vez al día, simplemente para mantener el sistema inmunológico bien protegido contra enfermedades e infecciones.

2- Para tratar infecciones en general

Ingredientes:

– 2 dientes de ajo
– 1 taza de té de agua caliente

Preparación:

– Aplastar los dientes de ajo y añadir agua caliente.
– Espera a que enfríe y bebe.
– Haz eso tres veces al día. Algunos componentes del ajo ayudan, como ya vimos a matar varios tipos de microbios.

3 – Repelente natural de mosquitos

El uso regular del ajo en tu alimentación, ya te protege contra las picadas de insectos, es un preventivo contra la malaria y otras enfermedades propagadas por insectos. No obstante, si viajas al extranjero o a zonas infectadas con mosquitos, prueba con esta solución:

En una batidora, coloca ajo y agua y bate hasta que el ajo quede deshecho. Usa esta solución de ajo con agua en los brazos, piernas y piel del cuerpo que quede expuesta, y los mosquitos no te van a molestar.

Otra solución es estregar el ajo triturado en la piel, sin agua, lo que puede funcionar durante más tiempo.

4 – Dolores localizados en las articulaciones

Haz una pasta con ajo triturado y aplica directamente sobre la piel para atenuar o eliminar los dolores. Normalmente no lo hacemos por causa de su olor tan intenso, pero en caso de una emergencia el resultado es excelente!

5 – Para combatir parásitos intestinales

Ingredientes:

– 1 diente de ajo
– 3 hojas de hortelana
– 1 taza de café de agua

Preparación:

– Aplasta el diente de ajo junto con la hortelana.
– Añade el agua y cuela con un paño, exprimiendo bien.
– Toma 1 cucharada (sopa) por la mañana, en ayunas y otra por la noche. Para los niños, sólo una cuchara de postre.

6 – Cabello más bonito y fuerte

El ajo ayuda a evitar la caída del cabello, gracias a sus elevados niveles de alicina – este compuesto de azufre es semejante al encontrado en las cebollas.

Receta casera para evitar caída del pelo, con Ajo:

Ingredientes:

– 6 dientes de ajo
– 300ml de agua.

Preparación:

Bate los ingredientes en un vaso de batidora. Cuélalo.

Aplicación:

Antes de lavar el pelo, debes aplicar la solución (el líquido colado) sobre el cuero cabelludo, masajeando durante  1-2 minutos.
Enjuaga después con bastante agua y lava normalmente usando tu champú y acondicionador habitual.

7 – Dolor de dientes

Basta colocar un poco de ajo triturado directamente sobre el diente afectado.
Esto puede ayudar a aliviar el dolor de dientes, debido a las propiedades antibacterianas y analgésicas del ajo.
Pero, ATENCIÓN, pues el ajo puede ser irritante para las encías!

8 – Infección  de oídos

En el caso de una simple infección de oídos, en general el cuerpo se recupera por sí mismo. Sin embargo, en caso de dolores asociados a una infección de oídos y para aliviar los síntomas, uno de los remedios más eficaces es el aceite de ajo, debido a sus propiedades antisépticas, antivirales y antibacterianas.

Ingredientes:

– 1 diente de ajo
– 2 cucharas soperas de aceite

Preparación:

– Coloca el aceite a calentar con el ajo picado, a fuego lento, sin dejarlo hervido.
– Retirar del fuego y colocar una tapa, dejar macerar durante 30 minutos.
– Colar y colocar en un frasco de vidrio oscuro (con cuentagotas).
– Coloca 2 a 3 gotas en el oído afectado. Puedes aplicarlo siempre que aparezca el dolor.
Se conserva  durante 4 a 5 días en el frigorífico.

9 – Para combatir el acné

Triturar un diente de ajo y pasarlo por el rostro antes de ir a dormir, ello ayuda a desinflamar el área afectada por los espinos, pues sus antioxidantes ayudan a matar las bacterias.

10 – Tratar las aftas

Basta aplicar el ajo triturado sobre la herida, manteniéndolo durante algunos minutos.

Sus propiedades antiinflamatórias naturales pueden ayudar a reducir la hinchazón. Si hicieras esto varias veces al días, podrás acelerar el proceso de cura.

11 – Calmar los pelos enconados

Las propiedades antiinflamatorias del ajo pueden ser útiles en el alivio de pelos enconados, lo que causa incomodidad principalmente en las mujeres, después de una depilación.

Ingredientes:

– 14 dientes de ajo enteros
– 1 dl de aceite

Preparación:

– En un recipiente no metálico, mezcla el aceite y el ajo, cocinar a fuego lento hasta que el ajo parezca estar cocinado.
– Después de enfriar, cubre la piel sobre los pelos enconados. Eso aliviará mucho los síntomas.

12 – Contra verrugas  y callos

Tritura o corta en láminas 1 diente de ajo. Coloca el ajo sobre el callo o haz una compresa rápida con gasa, o coloca algodón en una tira adhesiva por encima.
Haz esto antes de dormir, deja el ajo actuar durante la noche y retira la compresa por la mañana. Acuérdate de colocar el ajo sólo sobre el callo, pues puede quemar la piel.

13 – Uñas encarnadas

Esta receta es similar  a la anterior:

Coloca un diente de ajo triturado sobre la uña encarnada y cúbrela con una tirita o un esparadrapo.

14 – Tratar las frieras

Debido a sus propiedades antifúngicas, el ajo puede ser una buena forma de eliminar las frieras y la picazón en los pies. Introduce los pies en una bañera con agua caliente y ajo triturado.

15 – Ayuda a remover hielo

Una universidad americana hizo la prueba:

Sal y ajo juntos son 10 veces más eficaces para derretir el hielo. Algunas ciudades que sufren con la nieve usan esta receta para retirar el hielo de las calles y carreteras.

16 – Protege  tus plantas con ajo

Las plagas que asaltan los jardines o huertas, no gustan del ajo!

Ingredientes:

– 100 gr. de dientes de ajo
– 2 cucharas soperas de aceite mineral o parafina líquida
– 1 l de agua
– 14 gr. de lascas de jabón
Preparación:

– Pica los dientes de ajo e introdúcelos en el aceite mineral o parafina líquida, durante 24 horas por lo menos.
– Después de la fermentación, añade lentamente el agua con el jabón, mezcla bien todo, agitándolo.
– Cuela y haz una solución de 5% de producto mezclado en agua (efecto insecticida) o al 10% de producto mezclado con agua (efecto repelente).
Cuidados:

Coloca la mezcla en un frasco de spray y asegúrate de que haces una pulverización de las partes a tratar. No obstante, presta atención porque puede ser muy agresivo para insectos auxiliares.

Empieza ya a experimentar este fantástico y versátil alimento, y si tienes alguna receta tuya, compártela con nosotros!



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