fbpx

Atravesamos un tiempo en el que todo cambió, nuestras vidas y rutinas se han visto alteradas.

Más que nunca necesitamos un hilo conductor, una brújula que nos mantenga en el rumbo adecuado, aunque el horizonte no esté todavía a la vista.

Comenzar o retomar el Sādhanā puede ser la luz que te mantenga en el camino adecuado para tus objetivos.

El término Sādhanā sólo tiene significado en el contexto del Yoga. Implica un verdadero y consciente compromiso por parte del estudiante en su desarrollo interior.

El Sādhanā debe adaptarse a las características físicas, mentales y emocionales del practicante, Sadhaka.

Eso significa que cada estudiante debe tener su propia práctica.

La vida es un viaje

El Sādhanā es como un gran viaje del que sabemos donde comenzamos, pero no dónde o cuándo acaba.

En realidad es el viaje de nuestra vida.

El Sādhanā no convierte al practicante en un mero turista de su propia vida, con un billete en la mano, siempre dispuesto y listo para embarcar hacia dos destinos, ignorando el fluir y el pulso de la vida entre estos dos puntos.

El Sādhanā es un viaje que transforma al practicante en un experimentador, en un “vivenciador” de la vida, alguien que está dispuesto a saborear, a envolverse y diluirse con el pulsar de la vida.

En el Sādhanā lo más importante es siempre el viaje y no el destino.
En una primera mirada, el Sādhanā parece un objetivo que queda fuera del radar de su normalidad diaria. Puede parecer algo así como engullir un elefante vivo de una sola vez.

Esta sensación se alimenta por nuestro impulso de progresar bien, deprisa e intensamente como una onda expansiva de explosión espiritual. Queremos practicar diariamente… meditar por la mañana, practicar Ásana en la tarde y Pránáyáma al final del día.

Todo en dosis King Size.

Pequeños pasos, grandes distancias

Para que nuestro esfuerzo dé resultados, tenemos que colocar los pies en la tierra y ser metódicos. Con las debidas distancias, podemos usar como ejemplo, el proceso de entrenamiento de quien pretenda correr una maratón.

Una maratón son 42 km.

Quien pretenda realizar esta prueba debe comenzar por dividir el entrenamiento:

– En pequeños bloques de 3 a 5 km.
– Ajustar la carga de entrenamiento gradualmente, comenzando por 2 veces por semana.
– Variar los estímulos del entrenamiento, dando prioridad a la resistencia con pequeños bloques de alta intensidad.
– No comenzar de inmediato entrenando 20 o 30 kilómetros por día.

Esto parece obvio para cualquiera. Pero a veces en Yoga, el buen sentido se evapora.

Por este motivo, tenemos que ser específicos sobre lo que pretendemos del Yoga en nuestra vida.

Esto es fundamental para simplificar y establecer criterios realistas y factibles para el Sādhanā.

  1. Tenga claro lo que le motiva para la práctica.
  2. Comience por fraccionar el Sādhanā de forma equilibrada entre los días de la semana.
  3. Use el sentido común para que su objetivo sea realizable.
  4. Elija criterios que puedan medirse para comprobar cómo está progresando.
  5. Determine cuando debe comenzar con su Sādhanā.
  6. Establezca un tiempo límite para la práctica.
  7. Tenga claro en su consciencia que el confort y la inteligencia en la práctica son la clave para su armonía interna.

Tome las riendas de su vida, sin disculpas

No busque disculpas para no tomar cuenta de su vida.

Como por ejemplo, querer convencerse de que no le queda tiempo para dedicar a la familia, profesión, etc., y en simultáneo implementar buenos hábitos de vida.

Vivimos con el mundo en la muñeca donde tenemos el reloj para regular artificialmente y arbitrariamente los ritmos de nuestra vida.

Existimos dentro de nuestra cabeza, separados de nuestro cuerpo, alimentando continuamente círculos viciosos de raciocinio que nos dan una falsa sensación de seguridad de ser productivos y de gestionar eficientemente una vida atribulada.

En algún lugar, en un tiempo no muy alejado de nuestra existencia, compramos la patética idea de que nosotros, seres humanos superiores, estamos por encima de los ritmos biológicos que cualquier animal necesita para mantener su equilibrio y eficiencia orgánica.

Ignoramos olímpicamente los ritmos orgánicos internos y externos que nos permiten el equilibrio físico, mental y espiritual.

Olvidamos que al organismo humano le encanta las rutinas y se desarrolla armoniosamente cuando come a horas fijas, hace ejercicio regularmente y respeta los ritmos de descanso.

Hoy más que nunca necesitamos comenzar nuestro Sādhanā, practicar Yoga, profundizar en nuestros ritmos internos, expandir la consciencia interior.

En el fondo, lo primero que necesitamos es amarnos a nosotros mismos.

Y sólo después, tal vez nuestra relación con los otros y con el mundo deje de ser artificial.

Hoy es el día para comenzar su Sādhanā.

febrero 15, 2021 Yoga


TechGasp Comments Master